Koraj – 5777

Parashá Koraj – Discusiones por el Nombre del Cielo(*)

Por Rabbi Cheryl Peretz

¿Alguna vez te encontraste en medio de un desacuerdo político, teológico, legal o interpersonal con alguien? No te sientas mal, el resto de nosotros también. Ya sea con un amigo, un compañero de trabajo, un miembro de la familia o un conocido, cada uno de nosotros puede pensar en momentos en que nos metimos en discusiones acaloradas o debates. Los Rabinos del Talmud llamaban a ese desacuerdo un Majloket – una separación.

La porción de la Torá de esta semana, Koraj, cuenta una historia de otro tipo de Majloket: Koraj, junto con Datan y Abiram, y 250 israelitas que fueron escogidos de las tribus por su reputación y fama, desafían a Moshé y a Aarón diciendo “Rav Lajém (Bastante para ustedes) – Han ido demasiado lejos! Porque toda la comunidad es santa, todos ellos, y el Señor está en medio de ellos, ¿por qué pues os eleváis por encima de la congregación del Señor?” Koraj acusa a Moshé y a Aarón de ser “más santo que tú” e intenta levantar un desafío al liderazgo de Moshé.

Moshé le responde a Koraj, usando las mismas palabras “Rav Lajém – han ido demasiado lejos.” Él acusa a Koraj de intentar alcanzar el poder y tomar el Sacerdocio. Y, dice Moshé, ustedes y su compañía se están levantando, en realidad, contra Dios. Y, sólo unos versículos posteriores, la Torá nos dice que Koraj y sus seguidores son tragados por la tierra. ¿Debemos entender que está prohibido estar en desacuerdo y que cuando nos encontramos en un desacuerdo también merecemos ser castigados como lo fue Koraj y sus seguidores?

El error de Koraj fue porque se atrevió a estar en desacuerdo, sino en la forma en que estaba en desacuerdo.

Pirke Avot (Tratado de los Principios), una de las secciones de la Mishná que incluye enseñanzas éticas de los rabinos, dice:

 Una controversia por el nombre del cielo(1) tendrá valor duradero,
Pero una controversia que no es por el nombre del cielo no perdurará.
¿Cuál es un ejemplo de controversia por el nombre del cielo?
Los debates de Hilel y Shamai.
¿Cuál es un ejemplo de controversia que no es por el nombre del cielo?
La rebelión de Koraj y sus asociados.

Claramente, los Rabinos sentían que el majloket de Koraj no era por el bien del cielo y por lo tanto no valía la pena. Entonces, ¿cuál fue la diferencia? A lo largo del Talmud, abundan los debates de Hilel y Shamai. Cada uno ayuda a determinar lo que surge de la ley judía y de las costumbres del pueblo. A diferencia de Koraj, en en tanto los leemos, estos debates se centran en las cuestiones y no en las personas. Por medio de nuestra comprensión de los debates de Hilel y Shamai, podemos acercarnos a la voluntad de Dios. Al mismo tiempo, en otras partes del Talmud, en la sección del Sanedrín 110a, sugiere que: Esto enseña que uno no debe “aferrarse” a una pelea; por lo que Rav dijo: El que es inflexible en una disputa viola una orden negativa, como está escrito: “Y que no sea como Koraj y sus asociados”.

El Jafetz Jaím, famoso comentarista jasídico de finales del siglo XIX y principios del XX, explica el problema de “aferrarse” a una disputa. Dice que quien se aferra a una “pelea” o desacuerdo corre el riesgo de ser conducido hacia otras transgresiones: odio injustificado, lashón hará (calumnia), chisme, ira, insultos, palabras humillantes, venganza, rencor, maldiciones e incluso Jilul Hashem (la profanación del nombre de Di-s).

Koraj, en su intento de debatir la posición de Moshé, no discute problemas ni habilidades. En lugar de eso, él critica gratuitamente el carácter de Moshé y de, acuerdo con el Midrash, falsamente acusa a Moshé de actividad ilícita. Como advierte el Jafetz Haím, Koraj es llevado a las transgresiones de la calumnia, la ira, los celos y la envidia, y esto lo consume.

La lección de Koraj es un desafìo para cada uno de nosotros a ser conscientes de cómo nos manejamos en ocasiones de debate o desacuerdo. Debido a que todos somos humanos, hay momentos en los que perdemos la paciencia, cuando decimos cosas que no deberíamos o cuando exageramos las cosas desproporcionadamente. Cuando hacemos esto, nos volvemos como Koraj y corremos el riesgo de hundirnos aún más. Ciertamente podemos identificarnos con Koraj, pero también debemos luchar contra sus formas e intentar respetarnos unos a otros en nuestras coincidencias y nuestras diferencias.

Shabat shalom!

(1)Otros: Toda discusión (motivada) por el nombre de D`S

(*) Fuente: https://ziegler.aju.edu/Default.aspx?id=5534 Ziegler School of Rabbinic Studies 5764 . Traducido para esta publicación por Nora J. Kors de Sapoznicoff