Templo

Bet Hilel es una comunidad conservadora y como tal pertenece al movimiento Masortí. En nuestro templo, sinagoga, nos reunimos hombres y mujeres para cumplir con nuestra tradición milenaria, elevar nuestras plegarias, leer, enseñar y aprender de nuestros textos sagrados. Celebrar el Shabat, las festividades y momentos significativos de nuestro ciclo de vida judío.

Shabat

En la Torá está escrito:

“Recuerda el día de Shabat, para consagrarlo. Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo. Empero el día séptimo es Shabat, para Adonai. tu D’s; no harás trabajo alguno, ni tú ni tu hijo ni tu hija, ni tu siervo ni tu sierva, ni tu bestia, ni el extranjero que mora en tus ciudades. Pues en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra, el mar y todo lo que ellos contienen y reposó en el día séptimo. Por eso bendijo Adonai el día de Shabat y lo consagró.” (Shmot, Éxodo 20:8-12).

“Habrán de guardar los hijos de Israel el Shabat, para observar el Shabat por sus generaciones, Pacto eterno. Entre Mí y los hijos de Israel un signo es para la eternidad. Ya que en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra, mas en el día séptimo cesó Y reposó” (Shmot, Éxodo, 31:16)

El Shabat es uno de los pilares del ser judío, es descanso, es elevación espiritual, es alegría, es unión comunitaria y encuentro familiar. El Shabat es un día sagrado y nos brinda la oportunidad de interrumpir nuestra actividad cotidiana y tomarnos un tiempo deleite y gozo de lo que nos fue entregado y diferenciar entre lo sagrado y lo que no lo es.

Escribió Ajad Haam: “Más que el pueblo judío cuidó al Shabat, fue el Shabat quien preservó al pueblo judío”.

Jaguim

Jaguim significa Festividades. Tanto las festividades como los días de recuerdo y conmemoración hacen a la vida judía.

Iamim Noraim

Son los días desde Rosh Hashaná hasta Iom Kipur, y se llaman así porque son días de juicio en los que se determina el destino de los seres humanos. Durante este período la teshuvá, el arrepentimiento, es esencial para cada uno en particular y para la comunidad en general.

Son los días conocidos como Aseret Iemei Teshuvá, los diez días de arrepentimiento.

La teshuvá es la posibilidad del hombre de corregirse a sí mismo, de mejorar sus acciones y su vínculo con Dios y con el resto de las personas y con el mundo en general.

Tener la esperanza y la decisión de realizar cambios para bien, vivir vidas más dignas y significativas, éticas, espirituales y de santidad.

La palabra teshuvá proviene del verbo “lashuv” que significa: retornar o volver. La idea es abandonar el mal camino y volver de las malas acciones a la senda del bien.

A pesar de que todos los días deberíamos retornar y arrepentirnos de nuestros errores, nuestra tradición nos da un tiempo especial para la teshuvá, y es en estos días de Iamim Noraim, días de juicio, perdón y expiación.

El proceso de la teshuvá no es sencillo ni instantáneo, requiere de tiempo y etapas.

Ante todo debemos reconocer nuestros errores, luego sentir arrepentimiento sincero y expresar este sentimiento con palabras y acciones, compensando a quienes hicimos daño y pidiéndoles perdón con la promesa que el futuro no volveremos a cometer nuevamente el mismo error.

Bat Mitzvá adultas

Grupo de mujeres adultas que han tomado la decisión de celebrar su Bat Mitzvá, como corolario de sus sentimientos y su compromiso con el pueblo judío, no como un cierre sino como una reconfirmación comunitaria. Para llegar a ese momento han transitado distintos caminos, recibido distintos tipos de educación. A lo largo de sus vidas familiares, social y laborales, han asumido un compromiso con el judaísmo y se sienten responsables por el cumplimiento de las mitzvot.

Compromiso han recibido como legado de sus padres y lo trasladan a sus hijos, con el deseo de que ellos continúen trasmitiéndolo de modo tal que siga de generación en generación.

En Bet Hilel se reúnen, estudian y se preparan para llegar con alegría y compartir en comunidad y con sus seres queridos ese momento muy emotivo y especial.

Ciclo de vida judío

Brit Milá

Dice en la Torá: “Este es Mi Pacto que habréis de observar, entre yo y vosotros y entre tu descendencia, en pos de tí: Habrá de circuncidarse para vosotros todo varón. Habréis de circuncidar la carne de vuestro prepucio y será como signo de Pacto entre Yo y vosotros. Y de edad de ocho días, habrá de ser circuncidado todo varón entre vosotros, por vuestras generaciones;…” (Bereshit – Génesis 17:10-12)

Simjat Bat

El nombre de una persona es aquello que le da identidad al individuo frente al mundo y en nuestro pueblo siempre se le dio, al nombre, un valor inmenso.

El Simjat Bat tiene el propósito el presentar a la niña a su comunidad con su nombre en hebreo. La comunidad recibe un nuevo integrante y en esta ceremonia se le da a la niña una cálida bienvenida a la vida, a la comunidad y a las tradiciones judías.

Bnei Mitzvá

Para la tradición judía las niñas al llegar a la edad de 12 años y los niños a los 13, comienzan a ser considerados como adultos y a tener el deber de cumplir con las mitzvot –  preceptos.

Ser Bar/Bat Mitzvá es llegar a la edad en la que cada judío pasa a formar parte del pueblo y de esta manera reafirmar su compromiso para con él y comenzar a tener un rol más  activo.

El curso de Talmud Torá no solo te prepara para la ceremonia del día de tu Bar/Bat Mitzvá sino que te proporciona herramientas para tu vida, para convertirte cada día en una mejor persona.

Casamiento

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Bereshit 1:26). No existe hombre sin mujer, ni mujer sin hombre y ninguno de ellos sin el Espíritu de Dios.
Bereshit Rabá 8:9

El día de la boda es un momento único e irrepetible para los novios y sus familias.

Ese día los novios participan a la comunidad, no solo un cambio de estado civil, sino la elección de formar un hogar judío pleno.

Conscientes de esto y de su importancia para la tradición de Israel, creemos que es fundamental acompañar desde el comienzo, a los novios, en los preparativos.

Realizamos encuentros prenupciales en un marco distendido y grupal durante los meses previos a la ceremonia. En ellos compartimos una mirada de las fuentes judías tradicionales.

En estos encuentros compartimos información, aprendizaje y debate acerca del matrimonio y el hogar judíos.

Intentamos abordar el origen, la ceremonia, sus símbolos y significado y temas de actualidad como sexualidad y planificación familiar. Kashrut, Shabat y la vida en familia y en comunidad son solo algunos de los temas propuestos para el debate.

En estas reuniones abrimos nuestras puertas a las parejas para que se integren a la comunidad y formen parte de nuestra casa.

En Bet Hilel como marco, el proyecto del matrimonio es un precepto religioso y como tal, básico y elemental. Por eso, para nosotros ocupa un lugar de privilegio y trabajamos para que así sea para los novios y sus futuros hogares.

El novio puede celebrar el “Shabat Jatan”, con una Aliá a la Torá el Shabat previo a la boda y acompañamos a la novia a la Mikve cumpliendo de esta forma con el ritual milenario de la inmersión y con las leyes de pureza familiar.

Duelo

El ciclo de vida judío abarca cada instante de la vida de las personas. Desde el nacimiento y los momentos más felices como el Brit Milá, ponerle un nombre al recién nacido, Bar y Bat Mitzvá, casamiento, pero también se ocupa de los momentos más dolorosos como la pérdida de un ser querido. Nuestra tradición incluye muchas leyes para observar en momentos de duelo.