Vaigash – 5776

Los reencuentros son los sucesos centrales en esta parashá. En uno de ellos y quizás el más llamativo se encontró el faraón con Iaakov y sus hijos.

Antes Iosef aconsejó a sus hermanos: “Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio? entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la tierra de Goshén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas”. Génesis 46, 33-34

Claramente Iosef incitó a sus hermanos a vivir lejos del palacio real, de la ciudad capital, sugiriendo la tierra de Goshen, al otro extremo del imperio egipcio.

Uno de los interrogantes es porque Iosef no aprovechó para darles a sus hermanos un status más importante o ubicarlos en un lugar más respetado.

Inclusive no presentó a todos sus hermanos, para que el Faraón no se entusiasme y los quiera tener cerca.

“Y de los últimos de sus hermanos tomó cinco varones, y los presentó delante de Faraón”. Génesis 47, 2

Iosef hizo hincapié en que los hermanos se dedicaban al pastoreo, un oficio que no era considerado honorable en Egipto debido a que la cabra era para ellos un dios, objeto de adoración.

Iosef eligió esta alternativa para sus hermanos, según los exegetas bíblicos, porque fue un visionario. Intuyó que si su familia se incorporaba y adaptaba a la vida de la ciudad iba a pasar a ser parte de la sociedad egipcia, asimilándose y finalmente desapareciendo.

Después de todo así solía ocurrir en aquella época cuando un pequeño grupo se incorporaba en tierras extranjeras adaptándose a la cultura local.

Probablemente Iosef entendió que la vida en Goshen, en una tierra exclusiva para los hijos de Israel iba a asegurar el desarrollo de un estilo de vida distinto, fiel a la tradición de Abraham, Itzjak y Iaakov.

Quizás la separación era conveniente para ese momento. Estar alejados de la ciudad era una medida preventiva para evitar el chisme, las mentiras, el robo, el engaño y las costumbres sexuales características de la vida egipcia, y prohibidas en la tradición judía.

La vida fuera de la ciudad, en la aldea, en contacto con la naturaleza y más protegida para Israel con el resguardo de la tranquilidad y lejos de la corrupción iba a ayudar a la consolidación del pueblo.

La idea era posiblemente también no perder la característica vida del pastoreo que garantizaba el ejercicio de la misericordia, típico del pastor capaz de apiadarse del rebaño.

Todo esto como modelo para el futuro liderazgo preparado para sentir piedad y misericordia por los seres humanos.

Shabat Shalom uMeboraj!