La comunidad judía de Palermo

Vaerá – 5776

Las diez plagas descriptas detalladamente en el texto bíblico, narradas en todas las hagadot de pesaj y representadas maravillosamente en películas y obras de arte, han despertado la curiosidad de mucha gente.

Distintas generaciones intentaron explicar las plagas de diferente modo. Algunas trayendo fundamentos racionales para los fenómenos naturales, otras simplemente dando crédito a la posibilidad divina de producir milagros constantemente y otras vinculándose a estos castigos como relatos míticos y simbólicos que no necesariamente acontecieron.

Entre todas estas disquisiciones está también la lectura simple que intenta descifrar porque finalmente el faraón se quebró y cambió de parecer dejando salir al pueblo de Israel de Egipto.

El relato de las plagas según algunos pensadores está relacionado con la necesidad de educar al faraón, vulgarmente diríamos que a este señor había que “abrirle la cabeza”
En el primer encuentro que tuvieron Arón Y Moshé con el faraón este les respondió:

“¿Quién es Adonai, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Adonai, ni tampoco dejaré ir a Israel”. Éxodo 5, 2

Por haber desconocido a Dios el faraón sufrió y fue castigado diez veces. Cada vez se agregó al castigo una enseñanza a la conciencia del faraón y de todo Egipto.

Por un lado la sensación al llegar a la plaga del granizo es especial. Representando mayor dureza y escarmiento.

“Entonces Adonai dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Adonai, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. ¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir? He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora”.

Por otro lado fue la primera vez en la que se transmitió una advertencia general y pública con el objetivo de llegar a la gente dándole la posibilidad de salvarse. No solo al faraón y a su familia, sino a toda la población de Egipto.

“Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá. De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Adonai hizo huir sus criados y su ganado a casa; mas el que no puso en su corazón la palabra de Adonai, dejó sus criados y sus ganados en el campo”.

La sensación es que los poderosos de Egipto que conformaban el entorno del faraón no se ocupaban de advertir y salvar a la gente de las posibles plagas y calamidades.

No leemos en el texto: “junten agua, cuiden a los animales, protejan el campo con redes de las ranas, etc.”. Mientras el faraón estaba informado de los posibles sucesos, el pueblo sufría los castigos por su terquedad y capricho. Sin duda el pueblo egipcio fue víctima de la indiferencia y tiranía de su rey.

Con esta plaga comienza una etapa de advertencia al pueblo para que reaccione. Tanto Dios como Moshé sugieren que la violencia desmedida sin aviso a la gente no iban a cumplir el objetivo educativo para cambiar el statu quo.

Cuando fue dada, con la plaga del granizo, la alternativa de elegir: quedarse en el campo y morir o resguardarse en las casas y salvarse, comenzó el cambio interno.

“Algunos funcionarios del faraón temieron la palabra de Adonai y se apresuraron a poner bajo techo a sus esclavos y ganados, pero otros no hicieron caso de la palabra de Adonai y dejaron en el campo a sus esclavos y ganados”. Éxodo 9:20-21

En la próxima parashá veremos cómo la gente misma de Egipto comenzó a pedirle al faraón que deje salir a los esclavos.

“Entonces los funcionarios le dijeron al faraón: — ¿Hasta cuándo este individuo será una trampa para nosotros? ¡Deja que el pueblo se vaya y que rinda culto a Adonai su Dios! ¿Acaso no sabes que Egipto está arruinado?” Éxodo 10, 7

Sin duda es fundamental educar a la gente, mostrarles que hay otro camino y una alternativa mejor a la de ser liderados por un déspota con corazón de piedra.

Shabat Shalom uMeboraj!