Teztave – 5778

Parashat Tetzavé – Shabat Zajor

Shmot – Éxodo 27:20 – 30:10
Devarim – Deuteronomio 25:17-19

Por Rabino Lewis Warshauer,

Entre más sabemos sobre los animales, más nos parece que tienen lo que nosotros consideramos capacidades humanas. Los castores construyen represas y las marsopas se comunican en formas sofisticadas, mientras que los simios usan herramientas y probablemente razonan en alguna medida. Pero los humanos son la única especie que hace sus propios vestidos. El nido de avispa no cuenta con un sector de ropa.

Los seres humanos usan vestidos por dos razones principales, aunque contradictorias, aparte de la razón obvia de abrigarse: para cubrise y para darse importancia. La Biblia contiene varios ejemplos de estos dos usos. Adán y Eva se hicieron vestidos con hojas de higuera con el fin de cubrir su desnudez. Jacov usó las ropas de Esaú para enmascarar su identidad y hacerse pasar por él. Más tarde, Jacov le dio a José una capa especial como señal de su favoritismo. La lectura de la Torá de esta semana, inmediatamente posterior a la descripción del Santuario, describe los vestidos que deberán usar Aarón y sus hijos cuando oficien como cohanim. Aarón, como el primer cohen gadol (sumo sacerdote) debe vestirse de una manera que transmita su importancia. Un trabajo pos-bíblico, Ben Sira, describe las vestiduras de Aarón como un signo de haber sido elegido por Dios para su rol sacerdotal.

  Lo bendijo con majestad, y le puso un traje glorioso
Lo vistió en perfecto esplendor, y con él fortaleció los símbolos de autoridad…
Fue un compromiso eterno para él (Aarón) y para sus descendientes
mientras perduraran los cielos
Atender al Señor y servir como sacerdote
Y bendecir a su pueblo en Su nombre.
(Ben Sira, 45)

En una coincidencia digna de ser destacada, o tal vez para nada una coincidencia, la lectura de la Torá de esta mañana de Shabat será seguida en la tarde con la lectura de la Meguilá de Ester, la pieza central del servicio de Purim. Si la parte formal de la lectura de Purim es la Meguilá, la parte informal se expresa por medio de los disfraces. Compartimos esta tradición popular con otras culturas y religiones que celebran un carnaval de primavera, un día de máscaras y trajes, un día en que está bien visto pretender ser otra persona. En el Libro de Ester mismo se mencionan numerosas veces los vestidos, el secreto y la revelación. El propio nombre de Ester se relaciona con la palabra hebrea hester (escondite).

La historia gira en torno al hecho de que Ester se convierte en reina de Persia sin que se sepa su condición de judía. Cuando Ester se acerca al rey y lo invita a un banquete (donde frustrará el plan de Hamán), va vestida con su atuendo real, atrayendo la atención a su estatus de reina y disfrazando su identidad judía, simultáneamente. Mientras tanto, el plan de Hamán se comienza a desenredar cuando, en un cambio de la fortuna, se ve forzado a vestir a Mordejai en paños finos y a pasearlo por la ciudad como “el hombre que el rey se complace en honrar” (Ester 6:7). En su segundo banquete, Ester finalmente revela que ella es judía y el rey manda ejecutar a Hamán. Mordejai, confirmado ahora en el favor del rey, sale de la escena con ropajes reales.

El Libro de Ester, a pesar de su conclusión triunfal, proporciona una visión escalofriante del odio a los judíos. Es fácil usar Purim como una ocasión para sonar la alarma en contra de los Hamanes de hoy. Sin embargo, Hamán tenía razón cuando le dijo al rey que los judíos eran un pueblo cuyas leyes eran diferentes a las de todas las demás naciones (Ester 3:8). La pregunta

primordial para los judíos de hoy es: ¿cómo debemos vestir nuestro judaísmo? No en el sentido literal de vestidos, sino en el sentido de expresión. No se trata tanto de disimular nuestro judaísmo, sino de lo que un judío hace en su condición de judío. Dios le dijo a todos los israelitas en el Sinaí que ellos serían un reino de sacerdotes, una nación santa (Éxodo 19:6). El antiguo papel de los cohaním es ahora territorio de todos los judíos: servir al Señor y bendecir al pueblo en Su nombre.

Shabat shalom y Purim Saméaj!

Fuente: “Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe”, TETZAVÉ 5764  –  Shabat ZAJOR, http://ujcl.org/Ujcl/?p=1404