La comunidad judía de Palermo

Parashat Vaielej – Shabat Shuva

Fue Moshé, y habló las palabras estas a todo Israel. Les dijo a ellos: De edad de ciento veinte años soy yo el día de hoy, no puedo más salir ni venir (Debarim – Deuteronomio 31:1-2).

Con estas palabras comienza la Parasha Vaielej que leemos en el Shabat que vivimos en medio de los Iamim Noraim, después de haber pasado Rosh Hashana, conmovernos con el toque del Shofar y haber tratado de deshacernos de nuestros errores en el Tashlij.

Si leemos en estas líneas de manera literal, Moshé está diciendo que ya no tiene fuerzas para liderar al pueblo, que llegó su hora de partir. Moshé que había rogado, pedido, clamado por entrar en la tierra, acepta que no será él el líder sino que Ieoshua estará a cargo del ingreso del pueblo de Israel a la tierra de Canaán.
Los maestros jasídicos toman otro camino para entender otro texto, alejándose del sentido llano.
Rabi Najman de Bratzlav siguiendo a Rashi en su comentario a este primer versículo dice:

Moshé crecía en conocimiento cada día, de modo que supo en ese día, cuando ya no podía alcanzar más conocimiento de D’s, debía fallecer (Likutei Halajot I,154).

El Meor Einaim, Menajem Najum de Chernochil, comienza citando al Talmud de Babilonia (Sota 13B) y dice:
‘No puedo más salir ni venir’ significa que se le cerraron las fuentes de la sabiduría… nosotros sabemos que el Tzadik que se mueve de un nivel a otro solo puede ir más alto si es que se cae de su nivel anterior, y si persevera en su camino correcto alcanzara un nivel aun más alto. ¿Cuál es la razón para eso? “Una luz mayor proviene de la oscuridad” – Kohelet 2:13 (Meor Einaim 215).

En base a estos dos comentarios quiero invitarlos justamente en este Shabat tan especial a prepararnos para Iom Kipur.

En primer lugar nuestra Tradición nos propone una vida de crecimiento constante, crecimiento intelectual y crecimiento espiritual. El día que no aprendemos algo, es como un día perdido, un día muerto. Lo dice Rambam en Hiljot Talmud Tora, el estudio de la Tora comienza apenas podemos hablar aprendiendo el versículo que dice Tora Tziva Lanu Moshé, “La Tora nos la ordenó Moshé, como heredad de la congregación de Iaakov”, y luego el Shemá, y obviamente termina el último día de nuestra vida.
El segundo comentario agrega la idea que no siempre en la vida estamos en el mismo lugar espiritual y intelectual. Caer es parte de nuestra experiencia de crecimiento. Nunca estamos dos veces en el mismo plano, eso es una fantasía. Lo importante es que caer nos debe dar la fuerza para subir más alto.
En este Shabat. todos estamos revisando nuestro año, nuestra vida, y tratamos de reconstruir nuestros vínculo con el Mekor Jaim, la fuente de la vida, reconstruyendo en primer lugar nuestros vínculos con nuestros semejantes.
Los invito a incorporar en el proceso de Teshuvá las ideas de estos dos grandes maestros de nuestro pueblo, y así tomar impulso para seguir creciendo.

Shabat Shalom
Rabino Alejandro S. Bloch
Seminario Rabínico Latinoamericano
Sede Chile

Fuente: Seminario Rabínico Latinoamericano