La comunidad judía de Palermo

Parashat Mishpatim

Por Marta Kohan de Graizman

…”Jukím u Mishpatím otanu kidashta”… ”Con leyes y preceptos nos santificaste” rezamos en nuestras tefilot.

La parashá de esta semana, Mishpatím, establece una continuidad con la anterior, donde fue entregado el código ético más importante para la humanidad, Los 10 Mandamientos.

Mishpatím significa leyes, reglamentos, normativas y conecta con el tema final de la parashá anterior donde se explica que al construir un altar para el servicio a D’s, debe hacerse en forma de rampa en lugar de escalones.

En Mishpatím se desglosan los preceptos, encontrándose 53 de las 613 Mitzvot a cumplir.

La tradición rabínica hace una distinción entre dos tipos de leyes: Los Jukím y los Mishpatím.

Jukím son leyes relacionadas con la idolatría, cuya racionalidad puede sernos incomprensibles hoy día en algunos casos, pero que vinieron a apuntalar y reforzar la idea monoteísta, a partir de la cual se construyó el sistema ético-religioso.

La parashá comienza diciendo: “Y” éstas son las leyes que habréis de exponer ante ellos.

Rashi explica que ese “Y” significa que, así como las leyes que hablan del vínculo entre D´s y el hombre vienen del cielo, las leyes que hablan acerca del vínculo entre el hombre y su prójimo también provienen del cielo.

Estas leyes incluyen muchas de las normas del derecho civil y penal del judaísmo; del respeto hacia los padres, los maestros, los líderes, leyes respecto de la esclavitud, del trato hacia el extranjero, el huérfano, la viuda, como así también respecto de la observancia del Shabat, las leyes agrícolas, el falso testimonio, el soborno la maledicencia, etc.

La ley judía no diferencia entre la ética y la religión. Su fuente es la misma. Nos ofrece Torat Jaím, instrucciones para la vida diaria. Es por eso que el cumplimiento de las Mitzvot no debería hacerse de forma rutinaria sino como producto de la internalización de nuestro código de ética.

Cuando el pueblo recibió la Torá proclamó “Naasé Ve Nishmá”. Primero, “Haremos”. Luego, “Escucharemos”. Todos los comentaristas se preguntaron ¿Cómo puede anteponerse Naasé a Nishmá? Para Rabi Najman de Breslav, “Haremos” es sinónimo de Tora, aquello que es revelado y que cada persona puede cumplir de acuerdo con su nivel. Nishmá es sinónimo de aquello que se encuentra más allá del nivel de comprensión de una persona. Maimónides lo explica diciendo que es apropiado que una persona medite de acuerdo con su capacidad y entienda su objetivo.

Los cabalistas nos explican que el crecimiento espiritual es “dos pasos para adelante y uno para atrás” pero lo importante es que nos estemos moviendo en la dirección correcta, sorteando dificultades elevándonos como individuos y como comunidad.

¡Shabat Shalom!