Parashat Mishpatim – 5777

Si bien la prohibición de mentir aparece en Levítico 19:11 No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro”.

En esta sección de la Torá junto a un conjunto importante de leyes asoma el mandato: De palabra de mentira te alejarás”  Éxodo 23: 7

Solo en esta ocasión se nos indica alejarnos con respecto a un determinado precepto. Alejarse implica, no solo la prohibición de decir una mentira, sino excluirse de cualquier situación que huela  a mentira.

Esta ley está escrita entre otros versículos relacionados con los jueces y el modo de llevar adelante los juicios en los tribunales.

Mientras que los jueces deben alejarse por completo de toda mentira, porque el más mínimo detalle puede torcer un veredicto. Aparentemente no sucede lo mismo en  la vida cotidiana entre las personas. A pesar de haber recibido la orden de “no mentir “en algunos casos podríamos faltar a la verdad.

Enseñan los sabios en el talmud que a veces está permitido cambiar las cosas y no decir la verdad, para preservar la paz entre la personas.

Esto lo aprendemos de Dios mismo. Cuando Sará se enteró que iba a ser madre dijo: Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo“ Génesis 18: 12

Sará se rió y consideró ridícula la posibilidad de que Abraham y ella puedan tener un hijo a esa edad. Cuando Dios repitió las palabras de Sará frente a Abraham, no le dijo la palabras exactas, sino: “Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?”  Vers. 13

Dios mencionó que Sará se rió de sí misma y no de Abraham. Y el talmud explica que Dios pretendió establecer paz y el entendimiento entre Sará y Abraham.

Esta diferencia con respecto a no mentir y a veces no decir la verdad es muy clara.

Cuando se trata de un juicio, de un caso presentado ante un juez y un tribunal, la verdad es inalterable y es fundamental que el juez se aleje de cualquier interés que influya sobre su evaluación del caso y posterior decisión.

Con respecto a la mentira enseñaba un sabio: “mentir a Dios es imposible, mentir a los demás está prohibido y a nosotros mismos no vale la pena…”

Shabat Shalom uMevoraj!