La comunidad judía de Palermo

Parashat Ha’azinu

Ha’azinu – Es todo Torá
Por  Rabbi Danielle Upbin

Hace años, cuando era estudiante y vivía en la ciudad mística de Safed, en el distrito norte de Israel, un maestro le preguntó a nuestro grupo de jóvenes buscadores: “¿Cuál es el libro más importante de su vida?”. Muchos de nosotros pasamos horas estudiando varios libros y materiales de referencia, tanto judíos como no judíos. Entonces, ¿cómo podría un libro ser el más importante de todos?

Sospechando que sabíamos la respuesta que complacería a nuestro maestro, respondimos prácticamente al unísono, “¡La Biblia!” Resulta que él había hecho una pregunta capciosa. La intención de nuestro maestro al hacer esta pregunta básica, como aprendimos más tarde, fue para inspirarnos a pensar más profundamente y globalmente sobre cómo vivimos, qué valoramos y cómo pasamos nuestro tiempo.

Cuando Moisés pronunció sus últimas palabras a la congregación de Israel, tal vez tenía una intención similar. Al completar la recitación de Ha’azinu, un complejo poema que refleja la historia y el destino de los israelitas, propone la siguiente cuestión:

Moisés. . . recitó todas las palabras de este poema en los oídos de la gente. Y cuando Moisés terminó de recitar todas estas palabras a todo Israel, les dijo: “Tomen en serio todas las palabras que les he advertido hoy”. Ordenen a sus hijos para que puedan observar fielmente todos los términos de esta Enseñanza. Porque esto no es algo insignificante para ti: es tu vida misma, a través de la cual perdurarás por mucho tiempo en la tierra que poseerás al cruzar el Jordán. (Deuteronomio 32: 44-47)

Lo que llama la atención de este pasaje es el uso repetido de la palabra todo (kol). Ciertamente, la poesía de Ha’azinu cuenta una historia abarcadora, pero apenas representa la totalidad de la experiencia israelita. La repetición de todo, entonces, señala al lector más allá de los límites de nuestra sensación inmediata del texto. Los Rabinos del Talmud reconocieron esto cuando comentaron que la frase “Todas las palabras de este poema” (kol divrei hashira hazot) se refiere a toda la Torá, no solo al poema final (Nedarim 38a). Así como un poema requiere que el lector deconstruya, analice, hipotetice y aprecie, también el poema que es la Torá también nos llama a comprometernos con todo.

“Simu levavjém” (Pongan su corazón / Presten atención), declara Moisés, porque las herramientas que necesitan para una vida larga y significativa están contenidas en estas enseñanzas. Sin embargo, como cualquier material precioso, necesita ser “escarbado”. En este pasaje, el comentarista medieval francés Rashi cita el dicho rabínico, “Las palabras de la Torá son como ‘montañas colgando de un cabello'” (Jaguigá 10a). Esta atractiva metáfora visual sugiere que el estudio de la Torá requiere una concentración delicada y un enfoque total. Nos invita a investigar, dar sentido y aplicar la sabiduría que encontramos allí.

Cuando estudiamos profundamente la Torá, somos como el testigo de la montaña, sin atrevernos a apartar la vista de este sitio espectacular por temor a perder algo. La belleza del estudio de la Torá es que estamos llamados a traer todo nuestro ser, toda nuestra experiencia de vida y todo nuestro intelecto para desentrañar sus misterios y aplicar sus enseñanzas al presente.

Pero el uso enérgico de la palabra todo en las enseñanzas de Moisés sugiere que si bien el estudio de la Torá es valioso en sí mismo, la aplicación de la Torá a nuestra vida diaria es el punto esencial. El rabino Ze’ev Wolf de Zhitomir, un antiguo maestro jasídico, enseñó: “La esencia de lo que logramos en nuestro estudio de la Torá y nuestra plegaria depende de nuestras acciones en el mundo” (Ohr Ha’meir en Parashat Eikev). Las últimas palabras de Moisés indican que el estudio de la Torá nunca fue una actividad que simplemente hacemos como algo aparte. Es la actividad de la vida, sea mundana o intrincada, lo que impregna todo lo que hacemos. Ya sea que estemos lavando los platos o cerrando un negocio, los Rabinos nos advierten: no quiten la vista de la montaña. Viví la Torá completamente. Sé consciente de un camino presente y apasionado.

Ciertamente, estamos obligados a reservar un tiempo para estudiar para que podamos obtener el conocimiento de nuestro texto y tradiciones. Pero, si ese estudio no conduce a vivir una vida instruida, entonces la enseñanza se convierte en algo insignificante o literalmente en algo vacío (d’var reik). “Porque esto no es algo vacío para ti: es tu vida” (ki lo dv’ar reik hu mikem; ki hu jaieijem): todo el mundo es un escenario para la Torá. Se encuentra en conversaciones, editoriales, arte y música.

(…)

Ésta es, entonces, la lección obtenida de mi maestro en Safed. ¿La respuesta a la pregunta del “libro más importante” es “La Santa Biblia”? No. No necesariamente.

El libro más importante, sugirió, no era nuestro libro de leyes, sino nuestro libro de los días. Hoy podría decir nuestra “app de calendario”. Lo que elegimos hacer con nuestro tiempo y con quién elegimos pasarlo informa el carácter mismo de nuestras vidas y la duración de nuestros días. Las últimas palabras de Moisés no dictan que pasemos todo el tiempo estudiando la Torá, sino que en cada momento permitamos que la Torá resuene.

Que seamos bendecidos para dar la bienvenida a este Año Nuevo con la intención de hacerlo todo Torá todo el tiempo; para llenar nuestros días con la Torá y enséñala a través de nuestras acciones a la siguiente generación, cumpliendo así el mandato de “enseñarlas a nuestros hijos para que puedan observar fielmente todos los términos de esta enseñanza”.

 

Fuente: Ha’azinu – It’s All Torah. By Danielle Upbin, Rabbinic FellowPublicado el  03 de septiembre de 2013 / 5773. http://www.jtsa.edu/it%E2%80%99s-all-torah

Traducción: Nora J. Kors de Sapoznicoff