La comunidad judía de Palermo

Bo – 5776

Cuando Moshé se negó a aceptar la misión encomendada por Dios reconociendo su dificultad para expresarse fluidamente, Dios designó a su hermano Arón para que hable delante del pueblo y del faraón.

“Entonces dijo Moisés a Adonai!: Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Adonai le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Adonai? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. Y él dijo!: Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. Entonces Adonai se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios”. Éxodo 4:10-16

A partir de ese instante Arón acompañó a Moshé activamente. Transformó el bastón en serpiente, golpeó el Nilo convirtiéndolo en sangre y ranas y también la arena en piojos.
Pero de a poco es notable como Arón va desapareciendo del escenario para darle un lugar protagónico a Moshé.

En las plagas de esta parashá: langosta y oscuridad, Moshé actuó solo.

“Entonces Adonai dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Adonai trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta”. Éxodo 10:12-13

“Adonai dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días”. Éxodo 10:21-22

Una de las preguntas que surge es por qué Arón se alejó de a poco del liderazgo durante el éxodo. Este apartamiento paulatino se produjo, de acuerdo a algunas opiniones, para el bien de Moshé. Inclusive durante el cruce del mar rojo Arón no es mencionado.

“Y vio Israel aquel grande hecho que Adonai ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Adonai, y creyeron a Adonai y a Moisés su siervo”. Éxodo 14, 31

La Torá nos enseña que no debemos temer si se nos encomienda alguna misión o se nos asigna un rol particular. Quizás la pregunta que debemos hacernos es si estamos dispuestos a tomar la responsabilidad del rol.

De acuerdo al relato bíblico no deberíamos preocuparnos si no poseemos todas las aptitudes para un cargo. Lo importante es la integridad con la que estamos dispuestos a desempeñar una función y la entrega que estaremos dispuestos a brindar.

Quien tiene la capacidad más importante que es la entrega completa y la creencia en un ideal superior debe saber que todo lo demás se puede completar.

Dios mismo designó a Arón para mejorar el liderazgo político de Moshé en una primera instancia y Arón lo hizo aparentemente con muy buena predisposición y cooperación.

Creo que Moshé tuvo el privilegio de la compañía y el empuje de su hermano mayor, junto a su fe en Dios para vivir el proceso de fortalecimiento interno y adquirir la seguridad necesaria para cumplir con su función.

Con el tiempo fue aprendiendo a hacer mejor su trabajo y comprendió lo que se le dijo desde un principio.

Ojalá podamos nosotros asumir nuestras responsabilidades familiares y comunitarias liderando nuestros proyectos con dedicación y confianza, sabiendo que al transitar el camino con honestidad y esfuerzo, será posible obtener logros y cumplir los objetivos ayudándonos entre todos.

Shabat Shalom uMeboraj!