Bereshit – 5778

“La Soledad Es Mala Consejera”

El capítulo 2 de Bereshit comienza con el relato de la creación del ser humano que todos conocemos, Dios crea a Adam, el primer hombre, de la Adama (tierra) y un par de versículos después la Torá nos relata cómo, de uno de los costados de este hombre, crea a la mujer.

Hasta aquí brevemente un relato que todos conocemos. Pero… ¿por qué crea Dios a la mujer?

La respuesta nos la da el mismo texto, tres versículos antes, en Bereshit 2:18, dice Dios “No es bueno que el ser humano esté solo”.

Ya que estamos en Sucot, también lo recuerda Kohelet (4:9), en donde el rey Shlomo expresa “Dos son mejor que uno”.

Y Aristóteles lo dirá de otra manera, define al hombre es un animal político, haciendo referencia a la dimensión social del ser humano.

En resumen, Dios sabe que el hombre en soledad no va a poder lograr su cometido en la tierra y por eso pone ante él una ayuda, tal como el mismo texto lo dice “una ayuda adecuada”.

Desde esa creación y hasta hoy hemos recorrido un largo camino, durante muchos años y a través de la historia, el hombre entendió las ventajas de trabajar de a dos, de a tres o de cientos, cada uno de nuestros Sabios del Talmud tenía su compañero, pero también su “enemigo” ese con el que no estaba de acuerdo, pero era quien lo movilizaba a ser cada día mejor… pero nunca solo.

Como decía, muchos años pasaron… pero en los últimos años parece que hubiéramos olvidado la importancia del trabajo compartido… del trabajo en, por y para la comunidad…

Tal vez, este año podamos recordar que “no es bueno que el ser humano esté solo” y podamos entonces comenzar a trabajar con y para el otro.

Quiera Dios que así sea.

Moadim lesimjá

Diego Vovchuk, rab.