La comunidad judía de Palermo

Behaaloteja 5778

Transmitiendo el fuego de la tradición

Por la Rabina Daniela Szuster

En esta parashá se nos cuenta que Moshé estaba un poco cansado de guiar al pueblo solo y, por esta razón, D”s le aconsejó elegir setenta ancianos, quienes podrían acompañarle y apoyarle en su tarea.

Moshé eligió los setenta ancianos y, según nos cuenta la Torá, D”s tomó del espíritu que había sobre Moshé y lo colocó sobre los setenta hombres.

Existe un comentario muy interesante sobre este pasaje que compara a Moshé con una candela que enciende otras candelas, recalcando que, a pesar de que enciende con su fuego a las demás, ésta no se apaga sino que permanece encendida.

Lo mismo ocurrió con Moshé; por más que transmitió toda su sabiduría y experiencia de vida a estos setenta hombres, nunca perdió su fuego interno.

Este comentario nos deja un mensaje muy interesante.

¿Cómo hizo Moshé para transmitir su fuego? No es nada fácil; es el verdadero desafío para un maestro. Uno puede tener el fuego y puede tener otra candela apagada al lado, pero no es fácil lograr encender una chispa en ella. Si le doy demasiado de mi fuego, puedo quemarla. Si le doy muy poquito, no tendrá la energía suficiente para poder encenderse. Esa fue una de las sabidurías de Moshé: poder transmitir el fuego del judaísmo a muchas personas sin quemarlas, y logrando en efecto esa transmisión. Logró encender el fuego en cada uno de ellos.

Es nuestro desafío como maestros, como padres, como comunidad, como UJCL, encontrar la manera de iluminar y encender en nuestros alumnos, hijos y miembros de la comunidad la pasión por el judaísmo, nuestra tradición y sus valores. Para empezar, debemos mantener viva la chispa del judaísmo dentro de nosotros mismos, para luego decidir cómo encenderemos otras candelas. De eso se trata la tradición; de ir encendiendo candelas de generación en generación, y que cada candela pueda brillar, dar calor e iluminar alrededor.

Es nuestro desafío seguir los pasos de nuestro maestro Moshé.

La Haftará de esta semana termina diciendo: “No es con la fuerza ni es con el poder sino con mi espíritu, ha dicho Adonai Tzevaot” (Zacarías 4:6). No es con la fuerza ni con el poder que lograremos transmitir nuestro gran tesoro, sino por medio del espíritu, con amor, dedicación y pasión.

¡Shabat Shalom!

Fuente: “Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe”, Behaalotjá 5768, http://ujcl.org/Ujcl/?p=351