La comunidad judía de Palermo

Shavuot – El más íntimo encuentro con Dios

Por Rabino Michel Schlesinger

“Y contarán desde el día siguiente del primer día festivo (de Pesaj) (…) siete semanas completas serán. Hasta el día siguiente de la séptima semana contarán 50 días y entonces entregarán una nueva ofrenda para Dios” (Vaikrá 23:15-16)

En lugar de indicar una fecha para la celebración de Shavuot, la Torá nos enseña que esta fiesta debe acontecer siete semanas después de Pesaj. Así surge el nombre de la Fiesta de las Semanas (Shavuot).

Peregrinación

Junto a Pesaj y Sucot, Shavuot es una de las tres fiestas de peregrinación. En la época en que el Templo de Jerusalén existía, el pueblo viajaba, en estas tres ocasiones, para llevar sus ofrendas a los sacerdotes que las ofrecían, de forma ritual, para Dios. Con la destrucción del Segundo Templo, en el año 70 de la Era Común, cesaron las peregrinaciones, pero la expresión Shalosh Regalím (tres fiestas de peregrinación) permaneció.

Primicias

Así como las otras dos fiestas citadas, Shavuot también tiene un componente agrícola relevante. En Israel, este es el período del inicio de cosecha de las primicias, los primeros frutos. (…) En función de este elemento agrícola, Shavuot recibe también el nombre de Jag HaBikurím, o Fiesta de las Primicias.

La Revelación y su contenido

Según la tradición, en Shavuot fueron entregadas las Tablas de la Ley a Moshe en el Monte Sinaí. Al lado del motivo agrícola, esa es la razón histórica de la conmemoración. La revelación de Dios a todos los israelitas en el desierto, poco tiempos después de la salida de Egipto, ocurrió en esta fecha. Este es considerado el momento de mayor intimidad entre los hijos de Israel y Dios que estuvieron cara a cara en el Sinaí, siendo testigos de truenos y rayos con motivo de la entrega de los mandamientos sagrados. El tercer nombre de la fiesta, Zman Matan Torateinu, Tiempo de entrega de nuestra Torá, fue dado por este motivo histórico.

(…)

Cuando creo que las escrituras son un producto de encuentros que Dios y los seres humanos tuvieron y continúan teniendo, permitimos el carácter dinámico de la religión. Permitimos a mujeres y hombres comunes dialogar con la tradición. Esta visión aproxima, en mi modo de ver, la religión a nosotros.

COSTUMBRES DE SHAVUOT

Leche

Conmemoramos Shavuot comiendo derivados de la leche. Diversas explicaciones fueron dadas para esta costumbre. La leche puede ser comparada a la Torá. Así como la leche es vital para el desarrollo saludable de los niños en sus primeros meses de vida, la Torá es esencial para que nuestro pueblo continúe creciendo y desarrollándose de forma saludable. Más allá de esto, las normas de la Kashrut habrían sido transmitidas al pueblo por la primera vez en Shavuot. Podemos suponer que las comidas siguientes a la revelación fueron todas lácteas hasta que los viajantes tuvieron la posibilidad de preparar la primera comida con carne Kasher.

Flores

Existe también la costumbre de decorar nuestras sinagogas con flores para recordarnos del florecimiento milagroso que ocurrió en el Monte Sinaí durante la entrega de los Diez Mandamientos. Así como la montaña del desierto floreció, nuestro Sinaí comunitario también se llena de flores.

Tikun

Un midrash, una alegoría rabínica, nos cuenta que los hebreos se habrían quedado dormidos la noche anterior a la revelación divina en el desierto, en una muestra de desprecio o descreencia de lo que estaba por ocurrir. Para reparar este error histórico, nosotros permanecemos despiertos en Shavuot y realizamos una vigilia de estudios de la Torá. (…)

Rut y el desafío de la conversión al judaísmo

La historia de Rut es contada en Shavuot. (…)

Las razones que motivan la elección del libro de Rut para la lectura de Shavuot son diversas. (…)

La conversión al judaísmo es motivo de grandes discusiones en el judaísmo del siglo XXI. En 1927, el rabino de la comunidad judía siria de Buenos Aires, Shaul David Sitton, escribió una tacaná (decreto rabínico) según el cual estaba prohibido, para siempre, realizar conversiones en la Argentina. El justificativo para la prohibición era, aparentemente, el grande número de conversiones que venían siendo realizadas sin criterios religiosos. (…)

Una vez que la única exigencia de la Biblia para alguien unirse al judaísmo era la circuncisión, probablemente este fue el primer ritual de conversión. En aquella época las mujeres se tornaban parte del pueblo al casarse con un marido judío, sin ninguna ceremonia de conversión. Ninguna fuente del período del Segundo Templo se refiera a la inmersión como un ritual de conversión, ya sea para hombres o para mujeres. La inmersión como ritual de conversión está conectada al surgimiento de la posibilidad de que también mujeres podrían convertirse al judaísmo.

El judaísmo históricamente admitió personas que abrazaban con sinceridad nuestras tradiciones. El proceso de conversión precisa contar con criterios rigurosos. Al mismo tiempo, debemos aceptar con dignidad aquellos que optan por una vida judía comprometida.

Recibimiento de la Torá

Si bien la entrega de la Torá haya ocurrido en momento histórico y localización geográfica determinados, el recibimiento de ella puede ser reproducido en cualquier lugar, todos los días. Cada judío, nacido de vientre judío o convertido con sinceridad, que da continuidad a nuestra tradición, recrea el momento de mayor intimidad que haya existido entre Dios y el ser humano.

Jag Sameaj!

Fuente: Extracto de: Shavuot – El más íntimo encuentro con Dios, Rabino Michel Schlesinger, CIP, São Paulo, Brasil, http://masortiolami.org/wp-content/uploads/2013/08/Shavuot-by-Rabbi-Michel-Schlesinger-in-Spanish.pdf