La comunidad judía de Palermo

50 de los 6

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7………… 10, 20, 30……………50, 100, 10.000, 100.000 … 6.000.000

50 de los 6.000.000 eran la familia de Eugenia Unger…

50 seres humanos que el sábado pasado, tuvieron nombre y apellido…

50 vidas truncadas junto con su continuidad…

Eugenia Unger, la sobreviviente, formó una familia… 2 hijos universitarios, nietos y hasta 3 bisnietos y se pregunta ¿por qué fue la elegida?

Sentada frente a ella, y a una corta distancia por primera vez, acompañando a mis hijos con lágrimas en los ojos, en el compromiso firme de no olvidar: conocer el pasado para no repetir… me encontré mirando a una bella y coqueta mujer por fuera (tal como se describió); y de no haber escuchado su historia de vida me hubiera quedado con eso: una bella mujer de 94 años, arreglada, maquillada, de punta en blanco; y tiene razón, nadie puede saber todo lo que guarda más allá de su apariencia. Puede olvidar dónde dejó sus llaves pero no puede olvidar cada una de las situaciones por las que le tocó atravesar.

Su historia de vida, historias de su vida trucada a partir tan sólo de los 12 años… la edad de muchos de nuestros hijos que estaban sentados allí, en silencio absoluto escuchando… y al escucharla nos hace cómplices de su recuerdo y de su mensaje…

Y en la escucha, le damos el regalo más importante que podemos dar: ser transmisores de su historia, de la historia que 6.000.000 no pudieron contar…

Eugenia Unger y su historia quedará grabada en nuestros corazones y en nuestra memoria como continuidad de la suya. Grabada en los janijim de Ramah, en el Tzevet, en los padres que allí estuvimos para escuchar de primera mano este mensaje que será transmitido de generación en generación, Anajnu Po.

Eugenia Unger, una revolucionaria, nos deja un mensaje: la vida es corta, todos somos iguales y merecemos el mismo respeto, no peleemos, amiguémonos con nuestras familias, amigos…

Sin duda una noche de peulá especial… la havdalá estuvo acompañando como todos los sábados, en el centro Eugenia Unger y los janijim que ya partieron para marcha por la vida, y por fuera una ronda gigante de comunidad abrazándolos.

Eugenia Unger estuvo en Bet Hilel el último día de pesaj… hacía unos pocos día en el Seder, en casa con toda la familia leíamos lo que dijo el escritor Moacyr Scliar (recientemente fallecido) respecto a la memoria que se ejerce en esta festividad: “Recordamos el hambre, el cansancio, el sudor, la sangre, las lágrimas (de cuando éramos esclavos). Recordamos el desamparo de los oprimidos frente a la arrogancia de los poderosos. Recordamos con alivio: es el pasado. Recordamos con tristeza: es el presente.

Ayer, Eugenia Unger salió con la Marcha de la muerte…

Hoy, nuestros janijim van con la Marcha por la Vida…

No olvidar…

Graciela Polonsky

Mamá de Ioni, Michu y Uriel Trajtenberg