Haftarat Vaetjanan – Isaías 40, 1-26

Con esta haftará comienza la serie de haftarot denominadas sheva denejamata. Son los siete textos del profeta Isaías que acompañan cada una de las secciones de la Torá desde el shabat posterior a Tishá beAv hasta Rosh haSha. Desde parashat vaetjanan hasta parashat nitzvim.

El tema central de todos estos textos es la nejamá, el consuelo.

Una explicación sugiere el consuelo después del período de duelo y aflicción debe ser paulatino y medido. No podemos exagerar en consuelo con quien está acongojado y destruido, otorgándole palabras excesivas y promesas que no serán creíbles. “Nadie pasa de mendigo a rey en un instante”.

En nuestro texto, Dios le pide al profeta que consuele a su pueblo: Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalém; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado”.

Y aunque el tema es sin duda el consuelo podemos encontrar algunos versículos que conectan el texto profético con la correspondiente parashá e la Torá. En este caso Isaías se refiere a la creencia en Dios Uno.

¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?

¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.

Estos versículos que hablan sobre la unicidad y particularidad de Dios, están obviamente condensados en la primera frase del Shemá: Oye, Israel: Adonai nuestro Dios, Adonai es Uno

El otro tema de nuestra parashá : Los Diez Mandamientos. Isaías se refiere a la idolatría cuando se burla de los que la practican. “El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata. El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva”.

Si la intención es que podamos encontrar consuelo después del un largo período de sufrimiento y dolor. Intentémoslo, leamos los textos del profeta Isaías y acerquémonos a su propuesta.

Shabat Shalom uMevoraj!

Rabina Judy Nowominski